FAMILIA

Nuestras Raíces

historia aceite

Como en cualquier relato o historia siempre hay un protagonista, un personaje importante y relevante en la narrativa.

En nuestro caso lo fue nuestro tatarabuelo Santiago Pastor Romeo, también conocido bajo el apodo Tararí.

Este apodo es el mismo alias que hoy en día, después de más de 120 años, nos identifica y por el que se nos conoce por las calles de nuestro pueblo, Oliete.

Nuestras raíces nacen y brotan de un pequeño y maravilloso pueblo llamado Oliete – del latín Olivatum que significa Olivar o tierra de olivos-.

Asentado en la orilla del Río Martín y rodeado de sierras, encontramos nuestro pueblo, una localidad y municipio que pertenece a la comarca de Andorra-Sierra de Arcos de la provincia de Teruel.

Nuestra Historia

Un 21 de febrero del 1911 nuestro tatarabuelo Santiago firmó la compraventa de unas fincas de olivos, situadas en las Albarizas – Oliete –. Después de más de 100 años y algo más de 4 generaciones, hemos mantenido la tradición de cosechar, cuidar y mimar nuestros olivos, que con gran cariño hemos cosechado temporada tras temporada, siempre con fines de autoconsumo y autoabastecimiento, hasta el 2016 cuando todo cambió. 

La palabra albariza se asocia a un tipo de tierra de color blanquillo, que se compacta formando pedruscos que permiten que el agua procedente de las cortas pero intensas lluvias de la región, se quede en el subsuelo durante un largo período de tiempo, permitiendo así el cultivo de la oliva.

Como dato curioso hay que mencionar que Albarizas da nombre a nuestra compañía, a la que quisimos nombrar en honor a nuestros orígenes.

cosecha mas

Es en las Albarizas donde tenemos un pequeño y acogedor Mas (Masía), que es como se denominan a las pequeñas construcciones que antaño se empleaban como hogar durante la época de recolección, ya que no había vehículos para volver a los pueblos.

Nuestro Mas fue construido por nuestros abuelos Santiago María y actualmente lo compartimos con nuestros tíos y primos que tienen campos en la misma zona. Hoy en día solo se utiliza para cocinar y guardar el material de cultivo.

Antes de entrar en detalle sobre lo que aconteció en 2016, cabe recordar que la producción olivarera del Bajo Aragón se remonta a tiempos de los romanos. Algunos de los olivos milenarios más antiguos de España se encuentran en nuestra región.

​Y es que el Bajo Aragón es una de las zonas más propicias del mundo para el cultivo del olivo. Las arduas condiciones climáticas con escasas e irregulares precipitaciones, sumado a una zona árida y dura, hacen de la variedad empeltre, una oliva única y exclusiva, debido a las características de su entorno.

​A pesar de la excepcional calidad del aceite, el cultivo del olivar ha ido reduciéndose y reduciéndose, a lo largo de los años, debido a la poca rentabilidad. En la actualidad se calcula que hay unos 100.000 olivos yermos en Oliete.

La baja rentabilidad se explica principalmente por tres motivos

​La tradición hereditaria de dividir las tierras entre los hijos en esta región ha provocado que los terrenos sean muy pequeños (minifundio) y consecuentemente caros de explotar.

campo de olivos

Una gran parte del olivar es de secano lo que reduce la productividad del olivo y deja la cosecha a expensas de la suerte de la lluvia que suele ser poca en la región.

Finalmente, no se ha desarrollado un proceso de comercialización y mercadotecnia adecuado que permitiera dar a conocer este aceite fuera de la región a nivel internacional.

​Todos estos motivos pueden revertirse trabajando con conocimiento, empeño y mucho esfuerzo, y en Mis Raíces nos volcamos de lleno, con la ambición de generar riqueza en la región y contribuir al desarrollo de las zonas rurales, como Oliete.

Nuestro Proyecto

Mis Raíces nació como marca premium de AOVES en mayo del 2016. Víctor Moreno Pastor tataranieto del abuelo Santiago, con experiencia en grandes multinacionales, pero con la ilusión y motivación de tomar su propio camino, decide dar el gran paso y fundar Mis Raíces con el soporte de su familia, tomando el relevo de un proyecto que Carlos Pastor Lázaro – su tío y también nieto de Santiago Pastor Romeo- esbozó durante la década del 2000. 

Víctor y Carlos junto con Alvaro Moreno Pastor – hermano de Víctor – deciden emprender un ambicioso proyecto, con la ayuda del resto de fundadores Juan, Ángeles y Alison, todos ellos familia y al servicio de un único propósito:

Descubrir al mundo el sabor de la autenticidad y tradición de nuestras raíces

Mis Raíces se originó como una marca de calidad premium de aceites de oliva virgen extra. El objetivo era estar presente en un mercado potencial y estratégico para la compañía como era Estados Unidos. 

En apenas 3 años conseguimos establecernos en más de 400 tiendas en el mercado norteamericano, toda una hazaña sin precedentes en el sector del aceite, y lanzando otras 2 referencias más.

En 2021 Mis Raíces amplía su visión de negocio y lanza nuevos productos como miel de nuestra región y una cerveza verde de oliva, con el objetivo firme y manifiesto de llegar a nuevos mercados, nuevos clientes y conseguir a la vez desarrollar y potenciar las zonas rurales.

Así pues, Mis Raíces pasa de ser una marca única de AOVES a una marca gourmet de productos alimentarios que cumplen con nuestro propósito de marca.

Desarrollo Rural

Teruel es una de las regiones de toda Europa con mayor despoblación y nada parece que vaya a hacerlo cambiar. El censo sigue día a día mermando, dejando unas tierras, unos pueblos y unas vidas condenadas al olvido. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la provincia de Teruel pierde alrededor de 100 habitantes cada mes, desde 2016. 

En un siglo, Teruel provincia, ha perdido nada más y nada menos que la mitad de su población.

Alrededor de 1910 el censo era de unos 266.000 habitantes – máximo histórico- y en 2018 se registraron tan solo 135.500 habitantes, un 49% menos. Este desplome demográfico derivado del envejecimiento y emigración a las grandes urbes ha reducido la densidad provincial de 18 habitantes por km cuadrado a 9, siendo menor de 10 que es el límite para considerar a un territorio o zona “desierto demográfico”.

Nuestro origen, nuestras raíces son rurales, y generación tras generación ha podido ver y comprobar en sus propias carnes, como sus pueblos y sus calles se vaciaban y se apagaban lentamente. 

Desde Mis Raíces queremos contribuir al desarrollo rural y ayudar a nuestro pueblo y sus alrededores a regenerar ese tejido que antaño fue tan fuerte y estaba tan lleno de vida.
Queremos recuperar esos hogares vacíos y esas calles desangeladas. Queremos crear puestos de trabajo que hagan posible repoblar poco a poco nuestros pueblos. Queremos ayudar a construir proyectos solidarios y fuertes como el de nuestros compañeros Apadrina Un Olivo, que ayudan a repoblar los olivos abandonados de los campos de Oliete.

Nuestro propósito como marca, como compañía pretende descubrir al mundo los sabores de autenticidad y tradición que hemos podido saborear y disfrutar durante generaciones, aquellos alimentos propios y únicos de nuestra tierra como el aceite, la miel, las olivas empeltre, y que ahora están en riesgo de desaparecer y ser enterradas en el olvido.

Proyecto Mis Raíces